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Estimados(as):

Ya hemos comentado algunos artículos sobre la materia y cada vez se va aclarando la situación de las partes intervinientes, por ello aprovechamos un reciente pronunciamiento del SII, en oficio N° 2.499, de 06.11.2020 (lo pueden buscar en http://www.sii.cl/normativa_legislacion/jurisprudencia_administrativa/ley_impuesto_ventas/2020/ley_impuesto_ventas_jadm2020.htm) para precisar las incidencias tributarias en la emisión de documentos (facturas o boletas) que se deberán emitir, incluso colocando más situaciones que se deberán ir precisando en el tiempo y así tener mayor claridad de la responsabilidad de cada uno de los contribuyentes que intervienen en una operación de delivery.

En la operación de la plataforma de delivery, cualquier sea, intervienen al menos tres partes, siendo normalmente cuatro y hasta cinco, las que identificamos a continuación:

1.El cliente o usuario, que sería el que desea realizar una adquisición que le llegue a su domicilio, para lo cual paga un precio, que incluye el precio del bien y a veces el servicio de traslado (puede que no le cobren transporte).

Este actor no tiene ningún contrato ni con la plataforma, ni con el proveedor, ni tampoco con el prestador del servicio de transporte. Al momento de realizar su compra, asume el costo del total de los valores que le son cobrados, tanto por el servicio de transporte como también por el valor de los bienes.

Aquí tenemos problemas para identificar la forma en que los distintos participantes en la operación deben documentar al cliente el valor de la prestación. En general el valor lo debe documentar el vendedor, es decir, la tienda o comercio que recibe el pedido para ser despachado, incluyendo en dicho costo el valor del transporte (a veces no se cobra, dependiendo del volumen de la compra; ahí el costo lo asume teóricamente el vendedor). Entonces podemos concluir que, en general, el valor de la compra adicionado el valor del traslado, debe ser documentado directamente por el vendedor, con la emisión de la respectiva boleta o factura, según corresponda, donde identifica el valor de los bienes adquiridos y el costo del transporte, todo lo cual debe estar afecto a IVA por el art. 2 N°1 de la Ley de Impuesto a las Ventas y Servicios(esto es bueno que se empiece a fiscalizar, ya que no todas las plataformas funcionan igual).

En algunas plataformas el cobro del servicio de transporte lo hace directamente al cliente el prestador de dicho servicio, por lo que debe emitir la correspondiente boleta o factura por su prestación, afecto a IVA (no es un servicio personal, como lo veremos más adelante).

2. El vendedor o establecimiento proveedor, que será quién debe entregar el contenido de la compra, la cual debe ser debidamente documentada con la factura o boleta.
Esto es lo más común, donde el establecimiento emite su correspondiente documento que ampara la venta. Generalmente es una boleta, que como ya indicamos, podría tener el valor del traslado.

3. La plataforma, que será la prestadora de servicios de intermediación, por lo que cobra una comisión. Esta comisión puede ser cobrada directamente al cliente usuario, como también podría ser cobrada solamente al vendedor o prestador o a ambas partes (cliente y vendedor o prestador).
Lo primero que tenemos que conocer es que hay plataformas que no están domiciliadas en Chile, como sería Uber Eats (Holanda) y también Rappi. Otras que si lo están como Pedidos ya.
En general, el usuario o cliente no tiene ningún compromiso o contrato con la plataforma, sino que la utiliza para obviamente requerir el bien que desea comprar. Al utilizar aplicación, el cliente remite el pago total de los servicios a dicha plataforma (incluso en dólares, en algunos casos), por lo que dicha plataforma actúa como recaudador, recibiendo el pago total que incluye el valor del producto adquirido, el valor del traslado y también en algunos casos las “propinas” que el usuario accede a entregar al Rider o repartidor.

4. El prestador de servicios de transporte, que realiza físicamente el traslado (auto, moto o cycle boys), quién recibe directamente de la aplicación la remuneración por su servicio (esto es un tema laboral en desarrollo, ya que los están considerando como trabajadores dependientes de la aplicación, pero hay cosas que aún están por definirse). El proyecto de ley que busca regular el contrato de los trabajadores que desarrollan labores en plataformas digitales de servicios (Boletín N°12475-13), únicamente abarca el “trabajo a pedido” o “work-on-demand”, que se caracteriza por ser empresas que ofrecen un servicio a través de una plataforma operada por trabajadores que tienen una relación formal con la empresa, donde las plataformas involucran tareas y trabajos tradicionales, físicos o “del mundo real” y la empresa mantiene el control sobre aspectos esenciales del trabajo, dejando fuera del proyecto el “Trabajo en grupo” o “crowdwork” donde la plataforma se limita a hacer coincidir a los trabajadores con los usuarios.
Incluso en algunas plataformas es el que realiza también la adquisición física de los productos, que están en un listado remitido por el cliente a través de la plataforma (por ejemplo la operación de Cornershop). En informe de la FNE, se puede apreciar la siguiente definición:

Los requisitos para ser shopper de Cornershop son: (i) ser mayor de 18 años; (ii) contar con cédula de identidad y licencia de conducir emitida en Chile y vigentes; (iii) en caso de ser extranjero, el RUT debe estar registrado en el Servicio de Impuestos Internos para poder recibir pagos; (iv) contar con un vehículo en buen estado que sea igual o superior al año 2005 además de tener permiso de circulación al día; (v) buenas habilidades de comunicación.

5. El prestador del servicio de búsqueda y acopio de los bienes: Esto se da más en las aplicaciones de supermercados, como Cornershop, donde la persona que prepara el pedido del cliente está en el recinto del supermercado y no siempre es el mismo que realiza el traslado, pero puede ser la misma persona.

Para entender más las partes de la operación de una plataforma, al menos la que opera en los supermercados, podemos indicar lo que comenta la Fiscalía Nacional Económica https://www.fne.gob.cl/wp-content/uploads/2020/06/inap2_F217_2020.pdf respecto de lo que denomina “lados de la plataforma”, indicando y graficando en su página 15 lo siguiente:

Lados de la plataforma

40. En relación a las plataformas de intermediación de entrega de productos de supermercados, en ellas participan principalmente tres tipos de agentes económicos, a saber, supermercados, consumidores y shoppers. Estos últimos son los encargados de realizar la recolección en el supermercado de los productos previamente adquiridos por los consumidores finales por medio de la plataforma. Por lo general, son los mismos shoppers quienes, una vez recolectados los productos, realizan el despacho de la compra hasta el domicilio del consumidor final.

41. Adicionalmente, también participan en el mercado, aunque de forma indirecta, los proveedores de los productos que se comercializan en los supermercados, quienes además de abastecer a los retailers, ofrecen promociones especiales para los usuarios de las plataformas.
En el mismo informe de la FNE se indica, que aparte de las aplicaciones dedicadas principalmente a los supermercados, como Cornershop, hay otras plataformas dedicadas a otros comercios:

Cabe mencionar además, que Uber Eats —en menor medida que PedidosYa y Rappi—, ha expandido su oferta no solamente a restaurantes, sino también a otros tipos de comercios tales como farmacias, minimarkets y botillerías, los que para el año 2019 representaban un segmento pequeño dentro de la aplicación.

Situación especial del cobro de comisión de la plataforma:

En el mencionado oficio del SII, respecto de la emisión de documentos tributarios por las distintas operaciones incluidas en una transacción de compraventa realizada a través de la plataforma, se indica que:

A. El vendedor debe emitir la boleta (si el cliente es consumidor final) o la factura (si el cliente es otra empresa).

De este modo, en el caso de ventas de comida entregadas a través de una empresa de “delivery”, la boleta o factura al consumidor deberá ser emitida por el vendedor respectivo, quien tendrá la obligación de recargar el IVA y enterarlo en arcas fiscales.

B. El mismo vendedor deberá emitir una Factura de Compra a terceros, por el pago de la comisión que le cobra la plataforma extranjera, obviamente reteniendo el IVA; es un servicio que se entrega en Chile y por ello está gravado con IVA, aun cuando el prestador sea extranjero (la plataforma), de acuerdo a las nuevas disposiciones del art. 8 letra n) de la Ley del IVA.

C. Pero nada se dijo sobre la otra parte, que es el “shopper”, es decir, la persona que realiza el servicio de traslado de los bienes.

Para ello, afortunadamente ya tenemos respuesta oficial, por lo que debemos considerar otro oficio más reciente del SII, que nos dará una visión más específica sobre la materia relacionada con la emisión de documentos, pero teniendo en cuenta la relación de prestador/beneficiario del servicio de transporte; nos referimos al oficio N° 2.627, de 18.11.2020, que también lo pueden buscar en https://www.sii.cl/normativa_legislacion/jurisprudencia_administrativa/ley_impuesto_ventas/2020/ley_impuesto_ventas_jadm2020.htm , que nos aclara una serie de situaciones, pero en el contexto de la consulta que responde, siendo su conclusión la siguiente (lo remarcado es nuestro):

Conforme lo expuesto precedentemente y respondiendo sus consultas, se informa que:

1) En servicio de reparto de objetos de menor tamaño, realizado por personas naturales mediante el uso de motos o bicicletas, califica como un servicio de transporte de mercadería, materiales u objetos, de acuerdo al artículo 166, del Código de Comercio, en la medida que dichas personas se comprometen a ejecutar el traslado objeto del encargo, y entregarlo a la persona que vaya dirigido, por un cierto precio, bajo su total responsabilidad.
2) El servicio de reparto de objetos de menor tamaño prestado por empresas de transporte, califica como un acto de comercio de acuerdo al artículo 3, Nº 6, del Código de Comercio, y en tal circunstancia, dicha actividad clasifica en el N° 3 del artículo 20 de la LIR y, por tanto, afecta al Impuesto a la Renta de Primera Categoría y afecta a IVA de conformidad con el artículo 2°, Nº 2°), de la LIVS.
3) El servicio de reparto de objetos de menor tamaño, realizado por una persona natural, de forma independiente y con medios propios, corresponde a una ocupación lucrativa, gravada en el artículo 42, N° 2, de la LIR, ya que según lo señalado en la consulta, el repartidor cobrará una comisión directamente al destinatario.
Sin perjuicio de lo señalado en el número anterior, dicha actividad se encontrará exenta de IVA, de conformidad con el artículo 12, letra E, N° 8, de la LIVS, que declara exentos de IVA los ingresos mencionados en los artículos 42 y 48 de la LIR.

Lo anterior nos deja un escenario complejo para analizar las distintas situaciones que un “shopper” puede tener, ya que dependerá de quién contrata su servicio, haciendo mucho hincapié en definir si es el destinario el que pagará “directamente la comisión” al prestador, en cuyo caso deberá éste emitirle un boleta de honorarios (insólito esto ya que hasta ahora nunca el contratante paga directamente al prestador del servicio de transporte).
Si ese “shopper” recibe el pago desde el vendedor, tendrá que emitir una factura afecta a IVA, siendo lo mismo si el pago lo recibe desde la empresa administradora del sistema, como podría ser un “Pedidos Ya” o un “Cornershop”, cosa que hasta ahora se sigue aplicando como el cobro de una prestación de servicios, como ocupación lucrativa, en cuyo caso procede la emisión de una boleta de honorarios.

Por ello, volvemos a leer el oficio del SII que estamos analizando, encontrando en la parte del análisis lo siguiente que es bastante más explicativo que la conclusión 3) ya mencionada, al indicar:

“Luego, de las normas legales mencionadas y de los antecedentes señalados en su presentación es posible inferir que el servicio de reparto de objetos de menor tamaño, prestado por personas que trabajan en forma independiente, que utilizan para dichos fines vehículos como motos o bicicletas, corresponde a un servicio de transporte de mercadería, materiales u objetos, en la medida que dichas personas se comprometen a ejecutar el traslado objeto del encargo, y entregarlo a la persona que vaya dirigido, por un cierto precio, bajo su total responsabilidad, prestación que se encuentra gravada con IVA.
Sin perjuicio de lo anterior, esta actividad califica como una ocupación lucrativa gravada con Impuesto a la Renta de acuerdo al artículo 42, Nº 2, de la LIR, exenta de IVA conforma al artículo 12, letra E, N° 8, de la LIVS.”

Entonces, no interesa mucho quién paga la remuneración del “shopper” para el caso de la documentación que éste debe emitir, ya que queda claro que lo relevante es si éste “ es una persona que trabaja en forma independiente, cobra un precio y se compromete a ejecutar el traslado objeto del encargo, bajo su responsabilidad”, dicha prestación es una ocupación lucrativa para efectos tributarios, por lo que está exenta de IVA, debiendo emitir la boleta de honorarios (el oficio no especifica a quién debe emitir ese documento, por lo que seguirán las dudas, ya que si es a la empresa administradora de la plataforma, ello sería por cumplir ésta un mandato del beneficiario del servicio), por ser una renta clasificada en el art. 42 N° 2 de la Ley de la Renta, por lo que el “shopper” será, en éste caso, un trabajador independiente que además deberá pagar sus cotizaciones en la declaración de renta de cada año (cosa que hasta hoy muchos de ellos desconocen).

Como pueden ver, hay todo un proceso complejo de definiciones, llegando a la conclusión que definitivamente el prestador independiente del servicio de traslado o transporte, conocido como “shopper”, debe emitir una boleta de honorarios, ya sea a la aplicación o en algunos casos al vendedor y en otros quizás directamente al usuario/beneficiario, que sería el comprador que requiere el traslado del bien adquirido.

Esto implica también un pugna de poderes, ya que conocemos que al menos un tribunal de primera instancia, en el ámbito laboral, ha dictaminado que los “shopper” son trabajadores dependientes, lo que cambiaría radicalmente el mercado, dado que no tendrían que emitir boletas de honorarios y sería la plataforma la que tendría que emitir una boleta afecta a IVA por la prestación del traslado, si impera esa clasificación, lo que debería mantener la posición del SII, considerando que en ese caso opera una empresa de transporte y no la persona individualmente.

Conclusion

Creo que la situación amerita a que el SII emita una Circular muy bien explicada, para que en ella estén todas las situaciones que se pueden dar en las relaciones que se producen, dejando claramente establecida la tributación de cada parte, la forma de documentar cada una de las operaciones que se producen, para así despejar las dudas que hay en las distintas formas de operación de éste mercado, ya que no todo es plataforma, empresas administradoras fuertes o comercio directo, ya que también pueden existir otras combinaciones donde lo menos probable es que ocurra la contratación directa del servicio de traslado, siendo lo más común es que esté dentro del precio cobrado por la adquisición del bien que se requiere recibir.
Esto evitará errores y también seguir con un desconocimiento importante de la normativa tributaria, como también laboral, que se aplica a cada situación, no teniendo que ir a consultar cada vez que exista un proceso de contratación/despacho diferente.

Saludos,

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