Esto se da cuando una persona construyó su propia casa, quizás con mucho esfuerzo y es una casa antigua, grande y está en un sector que generó mucha plusvalía, donde la mantención y también las contribuciones son altas (esto podría cambiar con la exención que se aplica a partir del año 2027, pero solo mientras yo o mi cónyuge estemos vivos, siempre que tenga más de 65 años). También ocurre con parcelas de agrado, que estén fuera de la ciudad y que son ocupadas principalmente por los padres y no así por los hijos y nietos, donde hay costos y preocupaciones que atender. También está el caso donde el bien no se puede mantener por el costo que ello tiene, considerando que la persona propietaria no tiene los ingresos suficientes, lo que amerita una acción más decidida y quizás concertada con los miembros del grupo familiar.
Recomendación:
El apego a las cosas es complejo, ya que en edad avanzada ello puede ser una complicación para la familia y posterior a la muerte se generan más problemas.
Una alternativa es evaluar la venta del inmueble, ya que dependiendo de la fecha y forma de adquisición, de la relación con el adquirente, del carácter habitual o no de la operación y de las ventas anteriores efectuadas por el propietario, el mayor valor podría acogerse total o parcialmente al límite acumulado de 8.000 UF de ingreso no constitutivo de renta o, por la parte afecta, al impuesto único sustitutivo del 10%. Los inmuebles adquiridos antes del 1 de enero de 2004 están sujetos a reglas especiales que deben analizarse en cada caso, pudiendo no tributar por el total de la utilidad.
Con el producto de la venta, tendrá fondos para adquirir otro inmueble, quizás más moderno y adecuado para las necesidades de habitación o hasta podría ser un cambio más radical y tomar la opción del arrendamiento o ya directamente un senior suite (dependerá de cada caso y de estructura
familiar).
También esto se recomienda en caso de tener herederos que se complicarían con una decisión, ya que algunos querrán vender, otros mantener y otros oponerse a todo, lo que genera roces importantes entre la sucesión como hemos visto en nuestra experiencia. Por ello, cada caso es único y se debe analizar, siendo los generadores del patrimonio los llamados a realizar el análisis y tomar las decisiones a tiempo.
